La mítica formación neoyorquina Unsane regresa a Madrid para poner sobre el escenario de la sala El Sol su atronadora propuesta.
Presentando su último trabajo, el trío capitaneado por Chris Spencer hará las delicias de los seguidores del rock ruidoso, lento y violento, saturado de graves y con la yugular al límite. Será el 4 de octubre y las entradas anticipadas estarán disponibles el próximo 17 de septiembre en CD DROME (C/ Pozas 6, Metro Noviciado).
Decir Unsane es decir ferocidad sobre el escenario, ruido, intensidad concentrada a cada nota. Sudor y agresividad a cada golpe en la batería, a cada mordida de cuerda, a cada voz sobre el micrófono.
Decir Unsane es decir triunfo. Y es que Unsane han combatido ya en muchas guerras. Los años noventa vieron como el batería fundador de la formación Charles Ondras desaparecía ahogado por su adicción a la heroína. Chris Spencer estuvo al borde de la muerte al ser agredido por una banda callejera en la fría Viena. Duro ha sido el camino por los clubs pero más duros han sido ellos. Spencer, Dave Curran y Vinny Signorelli son como rocas. Y aún les queda cuerda para rato.
Este 2007 ha visto la llegada del último trabajo de los de Nueva York junto con el enésimo cambio de discográfica. Si su anterior “Blood Run” aparecía bajo la bandera de Relapse, este nuevo “Visqueen” está editado por el cada día más ecléctico “Ipecac”. Este álbum, el sexto en su carrera, es la esencia de la banda. Directo al estómago, destrozando acordes, con la voz al límite y manejando a la perfección esa fórmula de voracidad hipnótica en la rítmica del trío. Son ya casi 20 años, no estamos precisamente ante unos novatos.