Tras la tarjeta de presentación que supuso el mini-Cd ‘Canciones sobre traiciones y mentiras’ hace sólo unos meses, 2008 comienza con el debut oficial de Xabel Vegas y su joven banda de acompañamiento, que en este disco está formada por Jon Álvarez, Eras Sánchez, Eva Díaz y Alfredo González. “Me apetecía estar con gente joven, y no lo digo por la edad, sino que hablo de gente virgen que no haya grabado un disco ni haya hecho una gira; gente con ilusión y afín a mi”.
‘El Óxido’ ha sido grabado y mezclado en los estudios Gárate, en Andoain (Gipuzkoa), entre los meses de Agosto y Noviembre de 2007 y ha sido producido por Kaki Arkarazo y Xabel Vegas.
Las críticas a sus primeras canciones han resaltado sobre todo dos puntos: una educación similar a la de su hermano Nacho y una solidez y calidad sobresaliente en las composiciones disponibles hasta el momento.
En cuanto a las similitudes, aparte de los genes y el parecido en las cuerdas vocales el mismo Xabel se distancia desde la misma base: no se trata de un cantautor: “Soy muy cobarde y me gusto muy poco como para cantar sólo con la guitarra acústica; quiero hacer rock”, así que no podía ser de otra manera, estamos ante un disco de un grupo de rock que suena contundente, eléctrico, que busca un lenguage propio y que trabaja la canción desde los textos hasta el impacto sónico (desde luego no con la misma perspectiva de ruptura que Manta Ray).
En cuanto a las letras, Xabel ya ha avisado con anterioridad de sus intenciones (“Lo que más me interesa es indagar en las partes más oscuras del ser humano”) y destaca, sobre todo, la intención de no buscar referentes anglosajones en unos textos con personalidad. Él mismo da su opinión sobre el contenido del disco: “El paso del tiempo transforma aquello que creemos inmutable. El viento, el agua y la humedad convierten el acero en óxido. Y el óxido nos recuerda que el metal esta vivo. Cambia su textura, su color e incluso su estructura. Lo corroe como se corroen también los cuerpos jóvenes con el paso de los años. Nos recuerda que estamos vivos y también que algún día estaremos demasiado oxidados como para seguir viviendo. Historias que han sucedido en una tierra que fue de acero y que ha sido corroída por el tiempo, el viento, la lluvia y la humedad dejando un rastro de óxido por el que transitan personajes adorables y monstruosos. Al final todo, absolutamente todo, se convierte en óxido.”
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