Álbum dedicado al inmortal Fierro Viejo, el epónimo ropavejero del barrio de Belén que se ganaba el pan (y el vino) empujando un triciclo lleno de fierros viejos, baterías de carro y botellas. Tributo a sus sueños, a su nariz chueca de tanto golpe y a su gran voz cuando entonaba "El Pisao" de la Muñequita Sally y "Tus Ojitos", de Pintura Roja.
Con amor, para mi gente. Disfrítenlo¡
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