|
|
|
Tecnica vocal - Pensamientos y curiosidaddes
|
15 ENERO 2008 |
|
Tres clínicas muy subjetivas: "Identidad de la voz", "Los inadaptados musicales" y "Segundo par de cuerdas vocales"
|
|
|
LA IDENTIDAD DE LA VOZ
No hay dos personas iguales.
Ni siquiera los gemelos son perfectamente idénticos.
Parecen iguales, pero a medida que uno los va observando se da cuenta de las diferencias.
Con la voz pasa lo mismo.
Podríamos enseñarle canto a un par de gemelos idénticos, usando los mismos métodos, con la voz en una misma colocación y resonancia pero, de todas formas, sus voces no serían iguales, serían muy parecidas, seguramente casi idénticas, con diferencias prácticamente imperceptibles, pero no serían iguales.
Por ejemplo: Si uno de los dos fuma y el otro no, ya hay una diferencia. Y si uno tiene tendencias asesinas y el otro, por ejemplo, cuida perritos que junta de la calle... bueno, la diferencia es aún mayor. Y eso se escucha en la voz, la propia personalidad.
Pero para que nuestra personalidad aflore debemos matar al imitador que todos llevamos dentro o, por lo menos, domarlo, tener una charla con él y decirle: "Mirá flaco, está todo bien con vos, pero a partir de ahora vas a cantar nada más que en la ducha o en algún caraoke con amigos, pero el que se sube al escenario soy yo, el que va a ir a ensayar voy a ser yo... y el que va a cantar en la grabación soy yo, no vos". Entonces el imitador sólo aparece cuando lo necesitamos, por ejemplo: cuando hay que hacer un cober o participamos en algún tributo, pero no le demos demasiada libertad, el imitador que llevamos dentro es un tipo jodido, de vez en cuando hay que aplicarle un correctivo para que se quede en el molde. Uno no puede salir y tratar de cantar como Ronnie James Dio o Bruce Dickinson, salvo que seas Dickinson o Dio en persona.
Muchos alumnos vienen a la primer clase y me dicen: "Quiero que me enseñes a cantar como vos". Y yo les digo: "No puedo, yo quisiera cantar como Walter Mezza". Entonces se van. Pero hay algunos que se quedan. Son los que entienden lo anterior. Eso de que cada uno es quien es con su cara, su voz, su personalidad, sus sentimientos y deseos. Su historia. Todo.
Si un cantante disfraza su voz se está disfrazando entero, la actitud no se imposta, el alma no se imposta. Dejemos eso para los actores, ellos se ponen un par de lentes o unos bigotes postizos y hacen de cuenta que son otra persona. Lo nuestro es diferente amigos, es como salir y mostrarse en bolas, tal como uno es.
No somos personajes.
La idea es tomar todos nuestros recursos técnicos, nuestros valores morales y/o espirituales, nuestra carga emotiva, nuestro temperamento (también es importante el estado anímico del momento), todo eso se junta con nuestro timbre natural, tesitura, color de la voz y rango tonal, sin olvidar nuestras influencias (no solamente musicales sino estéticas y culturales en general), todos estos elementos juntos conforman una voz única, propia. Con personalidad. En la que uno puede reconocerse, escucharse y decir: "Si, escucho en mi voz mis pensamientos, adivino mi gesto. Si, recuerdo lo que sentía cuando lo canté. Ese soy yo"
LOS INADAPTADOS MUSICALES
Es sabido que los sonidos se producen mediante vibraciones en el aire, y que la música requiere un patrón ordenado en esas vibraciones. Que cada nota tiene una frecuencia determinada, o sea, que vibra con una periodicidad específica. Por ejemplo, la nota “La 4”, vibra cuatrocientas cuarenta veces por segundo (el famoso 440) y, entonces, para reproducirla con la voz hay que hacer vibrar las cuerdas bocales esa misma cantidad de veces... bueno, o cerca. Pero... ¿Cómo se hace eso?, ¿Se cuentan las vibraciones?, ¿Se miden con un osciloscopio?.
No.
¿O sí?.
Bueno... más o menos. Ya que somos máquinas muy completas, amigos.
Nuestro osciloscopio se llama oído musical, audioperceptiva, musicalidad... Pero se puede tener mucho oído y cantar como un perro, dirás. Sí. Es cuando uno tiene oído para darse cuenta que está desafinando pero no puede corregirlo. Eso puede ocurrir por que no hay entrenamiento, práctica, memoria muscular, o porque, simplemente, no estamos adaptados al medio musical.
O sea, porque somos inadaptados musicales.
¿Cómo?.
Muy simple. Hay personas que no se adaptan al medio social, no se adaptan a la sociedad y desentonan dentro de ella, no tienen oído para escucharla, no la entienden y, por consiguiente, no pueden vibrar (como el 440) al unísono con ella. Tienen desórdenes (fobias, adicciones, enfermedades mentales, etc.), no cuadran dentro de la sociedad establecida. Pero hay sub-sociedades (sub-culturas) y los músicos somos una de ellas. Y así como hay gente que no se adapta a la sociedad colectiva, hay gente que no se adapta a la música.
Pero ¿Y si no me adapto a ninguna de las dos?. Bueno... puede que lo tuyo no sea la música, por ahí tu arte sea el teatro, o la plástica, escribir cuentos o poesía, o hacer deportes, que también es un arte. Hay muchas opciones. Tenés que buscar.
Lo cierto es que si sentís que el mundo no te entiende, que se mueve a otro ritmo, que esta sociedad es para otros, tu salida, tu sanidad, sin duda, está en el arte.
¿Qué te quiero decir con esto?
Hacer música es moverse dentro de un universo que, para muchos, siempre será un misterio. No todo el mundo puede cantar afinadamente.
Aprender a cantar es muy difícil. Lleva mucho tiempo y laburo. Muy pocos están dispuestos a trabajar durante tanto tiempo en algo que, seguramente, nunca será rentable.
Para muchos otros no es fácil obedecer las enseñanzas del profesor. No se adaptan a su papel de alumno.
Hay quienes, diréctamente, no están dispuestos a dejar que les enseñen nada. A esos hay que mandarlos a terapia o a la casa. Vienen y te dicen como les tenés que enseñar. Entonces hay que dejarlos que sean autodidactas, o sea, si saben tanto que se enseñen ellos mismos, lo peor es que realmente no saben nada, por que no escuchan a nadie, y no solamente que no saben cantar, no saben nada, nunca escuchan, sólo hablan. ¿Qué se puede aprender cuando uno sólo se escucha a sí mismo?.
Después están los que encajan tan bien con la sociedad, están tan amoldados, tan bien adaptados al medio social, que sus mentes no aceptan otras estructuras. Sólo piensan (y viven) en función de lo que tienen y de lo que quieren llegar a tener, porque para adaptarse a la sociedad hay que ser como ella, o sea, materialista, consumista, superficial, segregacionista e individualista. Lo difícil sería que alguien así pudiera ser un músico legítimo.
Por más que haya aprendido un montón y se conozca toda la técnica no tendría nada que transmitir. ¿Qué va a decir en las canciones?.
“Mi empresa va bien, el año que viene me compro otra casa; vos pasás el verano en tu patio y yo en Punta; ¿Te gusta mi moto?. Vale más que el rancho que alquilás”.
El Heavy Metal (el Rock en general) no es para el que está adaptado socialmente sino todo lo contrario. Aunque hay que laburar mucho, no alcanza con ser un inadaptado.
Y está bien ser empresario si te gusta... o dentista, pero no esperes que cuando cantes “Mistreated” o hagas un sólo de guitarra todos se pongan a llorar de la emoción.
SEGUNDO PAR DE CUERDAS VOCALES
En el primer informe sobre falsete hablé de un segundo juego de cuerdas vocales. Parece que eso causó sorpresa en mucha gente y, ya que recibí numerosos correos preguntando sobre el tema, voy a explicar mejor el asunto.
Las cuerdas vocales que usamos para hablar o cantar están dentro de la laringe pero, más arriba, entre la laringe y la faringe hay otro par de cuerdas. Este segundo par (conocido como “falsas cuerdas vocales”) comunmente sólo cumple la función de un tejido conectivo muy elástico y no emite sonido alguno. Pero en el Tíbet, por ejemplo, hay un grupo de monjes budistas que practican el canto multifónico, o sea, tienen más de una voz. Esto lo consiguen con técnicas muy avanzadas de autoconocimiento tanto espiritual como fisiológico. Lo mismo pasa en la república de Tuva, donde algunos cantantes llegan a hacer hasta cuatro voces al mismo tiempo. O en Mongolia. En todos los casos las voces son de tipo gutural, una forma de canto que en occidente es prácticamente desconocida. Tanto es así que este tipo de voces son asociadas por la iglesia católica (cristiana en general) con la posesión demoníaca y no con el arte o la expresión.
Para un cantante tradicional es casi imposible aprender esta técnica, no hay ningún profesor que la enseñe ni libro que la explique. Pero ojo, que esto último no significa que al cantar no estemos usando ese segundo par de cuerdas. Como dije antes, son un tejido muy elástico y sirven para manejar las partes móviles que están dentro de la garganta. Si aprendemos a utilizarlas correctamente pueden ayudarnos a cambiar la forma de nuestra faringe (especialmente la parte baja) casi a nuestro antojo, brindándonos así una infinidad de matices y sonidos diferentes que le darán a nuestra voz una enorme versatilidad, convirtiéndola en el instrumento más adaptable del mundo.
Gustavo Cipriano
gustavocipriano@rocketmail.com
Fotos:DR HYDE (Septiembre de 2007)
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|