Son Brais Morán -voz y guitarra-, Fran Sanz –bajo- y Iago Otero -batería-, tres coruñeses que comenzaron a tocar en 2002 componiendo melodías de blues rock, aunque han ido creciendo bajo la influencia de grupos como -123 min, Zuco 103, Jamiroquai o Red Hot Chili Peppers. Cuatro años después de su primera maqueta, homónima, ve la luz “Paraíso distante” (falcatruada,07), un disco que discurre por caminos aperturistas y fusionadores en los que el funk, el jazz y la música brasileira modelan su sonido hacia melodías propias de una fiesta playera a la puesta del sol...
El resultado, doce temas a base de funk, revestidos de samba y de jazz, en las que emergen las influencias más cálidas de la banda: ganas de divertir(se), siempre en busca del groove y huyendo de la pureza. Sus letras, en gallego, inglés y hasta portugués, juegan a participar en la polifonía estilística de
sus canciones y hacen que mover los pies sea una consecuencia inevitable. Con “Paraíso Distante” ya han llamado a la puerta de los grandes escenarios y, por el momento, han sido los elegidos para talonear a la Fundación Tony Manero en su gira de décimo aniversario por Galicia. Hoy por hoy son la referencia del funk en Galicia, y no tardarán en serlo más allá de nuestras fronteras físicas y mentales.
El primer videoclip extraido de “Paraíso Distante” es As Cores do Solpor. Un trabajo de la productora Mr. Misto en el que se mezclan las formas funkies propias de la banda con uno de los temas más recurrentes de Loretta Martin: la búsqueda incesante del más allá y de la superación de un punto de fuga imaginario. Siempre en clave de fiesta y, en este caso, también en la playa.
|