Por BRENDA MASON
Y pasó nomás. El profético grito de los nietos de “Oy, oy, oy para el Abuelo, el Cosquín Rock” se cumplió. Después de ganar el Pre-Cosquín, la banda abrió el escenario temático en la segunda jornada del festival más importante del país y convidó con su música a más de 3.000 personas que enseguida se engancharon con la propuesta y siguieron la arenga de los nietos de Longchamps, Lomas y Banfield que viajaron unos cuantos kilómetros para no perderse la presentación de El Abuelo.
Antes del inicio, seis encapuchados con mamelucos recorrieron el predio de la Comuna San Roque con los volantes que promocionaban ese show y el próximo, el 15 de marzo en Unione e Benevolenza. La previa, entonces, fue increíble porque la gente encontraba una puesta en escena, antes de la escena misma. Al horario pautado, los que llevaban los mamelucos y las capuchas no eran otros que los músicos de El Abuelo.
Tu Rock Loco fue la carta de presentación para un público lleno de espectativas, con una hinchada propia que había copado la s ubicaciones más cercanas al escenario y la entrega de la banda quedó demostrada en la mitad del tema, cuando la armónica dejó el escenario tras el solo y después de un vuelo interminable quedó en manos del público. La postura cautelosa de quien “cata” algo nuevo quedó atrás cuando sonó el riff de Hipólito, el tema que le abrió la puerta de la edición 08 del Cosquín.
Después del agitado tema de cadencia esdrújula, llegó el apacible Pedro que domó al público con sus subidas y bajadas de intensidad y un violín que endulzó hasta lo más ortodoxo del público punk, que esperaba por Flema, Dos Minutos, Violadores o Cadena Perpetua. Si querían algo fuerte en la previa, El Abuelo terminó siendo un plato principal inesperado, porque llegó primero. La ira de Pierrot bañó al público, que ya solo se distinguía de los seguidores de siempre por el canto desaforado que seguía a la voz principal.
Con Penumbra -una versión muy sentida, con coros especiales que le dieron al tema un matiz aún más desgarrador- la jornada ya justificaba la inclusión de El Abuelo en Cosquín: mientras otros escenarios se despoblaban, este se nutría con una peregrinación incesante. Para el final, ya había comenzado el show del escenario principal y el recambio del tercer ya se había producido, el combo Rock nacional – Fardo - La Batalla Macabra y Bomba imantó a las más de 3.000 personas que se quedaron y sellaron la conquista del Cosquín, con bombines y mamelucos como estandarte.
fuente:
http://www.elabuelorock.blogspot.com
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