Podría gastar tu nombre,
podría gastar mi voz,
podría darle nueva forma a lo que inventas.
Podría hacer de cuenta,
que nunca nos pasó,
podría haberte dado más de lo que piensas.
Podría decir que el tiempo,
ya no nos esperó,
podrías matarme con un beso si lo intentas.
Podrías ofrecerme,
algo más que soledad,
podría morir por un segundo entre tús piernas.
Y yo, en terapia por vos,
tratando de quitarme tanta tela araña.
Y yo, doblandome en dos,
por no correr a conseguir cosas extrañas.
Y vos, brillás como el sol,
y yo de duelo con tu perfume en mi cama.
Y Dios, nos abandonó,
para no volver, para no volver,
jamás ...
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