Autor: Víctor Manuel Gutiérrez Caballero
NO ME VALE
No me valen las estructuras impuestas;
la razón, la fuerza farsa, no me vale.
No me valen los llantos.
No me vale la sonrisa amarga.
No me vale la muerte,
compañera del alma.
No me vale el silencio.
No me vale la calma.
Dormir sobre la hierba, no me vale.
No me vale tu teatro,
escondido en butacas.
Ni dos, ni tres, ni nada me vale.
No me valen tus discursos,
tus palabras vanas.
Tu corral de miseria, no me vale.
No me vale tu intachable presencia,
tu figura desplomada.
No me valen tus cosas,
guárdatelas, no me valen.
No me vale esta canción,
¡destrozadla!, no me vale.
Ni dos, ni tres, ni nada me vale.
Ni dos, ni tres, ni nada.
SURCANDO LOS ESPACIOS COSMICOS
Tras meses de cabalgar
por un mar de yerba fresca
en su caballo de azúcar y nieve
Heroína de batallas alucinadas
prisionera de la aguja en el pajar.
Estaba perdida entre sollozos inexplicables
y aromas orientales.
Había llegado la noche
y los ánimos se evaporan entre notas de un blues.
Demasiadas sensaciones de placer y de dolor,
demasiados síntomas del universo.
Surcando todos los espacios cósmicos
Tras meses de cabalgar
con las venas cicatrizadas
violada de esperanzas de dulzura.
Dormida se quedó con los sueños
entre caricias provocadas por el fuego.
El verde se esfumaba
en un instante de locura
con el humo, por los aires.
Volvió a montar en su caballo
acompasando el latir de las sienes...
Surcando todos los espacios cósmicos.
SI IMAGINAS...
Si imaginas igual que yo,
podemos encontrar otros proyectos
podemos inventar nuevos argumentos
y unas alas para volar.
Si imaginas igual que yo,
podemos parar los movimientos,
podemos descubrir todos los momentos,
sin almohadas para soñar.
Si imaginas igual que yo,
podemos aclarar todo lo oscuro,
podemos destrozar todos los muros
que nos impiden funcionar.
Si imaginas igual que yo,
seguro que lo haces dulcemente,
indiferente a la gente
que no sabe imaginar.
Si imaginas igual que yo,
podemos recorrer el universo,
atrapados en el beso
de una estrella fugaz.
Si imaginas igual que yo...
SIENTO
Siento tu cuerpo callado
flotando entre primaveras,
latiendo entre pensamientos
y hojas secas.
Siento tu aroma mojado,
suspirando de madrugada
y, la luna en tu frente,
acariciando tu mirada.
Y cuando llega la mañana,
despiertas con una sonrisa
en tu mirada.
Siento tu sentir,
sintiendo sentimientos
y, entre algodones de espuma,
yo te invento.
Siento tu mirada,
marazul y cielo,
laberintos de pasiones
de otros tiempos.
Y cuando, de nuevo, llega la mañana,
despiertas con una sonrisa
en tu mirada.
SOLO
Ya no sé nada de tus besos,
pues los tiempos se los llevaron.
Ya tu sonrisa no existe,
porque algún día quise borrarla.
Y, cuando acaricio tus sonidos,
veo que te he perdido.
Sólo sentado tras la puerta,
espero tu regreso
y, de madrugada, me lamento.
Cuando tengo tus caricias,
viene el recuerdo y ya, no existes.
Veo venir el alba y aún no te encuentro.
No puedes ver como mi alma
se cubre de pena y lloro.
RECUERDOS DE UNA NOCHE DE VERANO
Recuerdos de una noche de verano,
cuando gozábamos en aquel lago,
y nos comíamos, mano a mano,
todos los signos gloriosos del pasado.
Cuando moría el poeta,
golpe a golpe, lejos del hogar.
Cuando el hachís, no sabía a regaliz
y, la paloma, se volvía a equivocar.
Cuando el llanto del minero,
no se oía, en una nuclear.
Cuando en mi pueblo, sin pretensión,
tenía mala, mala reputación.
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